Obsolescencia Programada… quedo fuera de servicio en dos años.

Estos días ha salido en las noticias que grandes empresas de tecnología han sido condenadas a pagar millonarias sumas de dinero por programar a sus equipos para que fallen después de cierto número de años, y de esta manera obligar a los consumidores a comprar otro aparato, más nuevo pero…. más caro.  A esto se le llama “obsolescencia programada”.

La gente ha rasgado vestiduras y criticado a estos grandes conglomerados por estafarnosandroid-1869510_1920 y hacernos creer que algo que sirve, no sirve. Pero ¿Son Apple o Samsung los únicos que hacen esto? Creo que no, y lo más duro es que es la sociedad  la que “programa” a las personas para que queden obsoletas en cierto número de años.

La cifra más clara son los 65  años. Tu cumpleaños ese año significa que te quedaste obsoleto, así de simple,  sin más: obsoleto, viejo, rancio, inservible.  Ayer, a los 64 y 394 días eras experto en marketing… ¿hoy? estás obsoleto. Que pase el nuevo, más fresco, más joven, uno que funcione mejor.

Lo peor, sin duda, es cuando la gente se lo cree. Sí,  se lo cree. La sociedad te dice que a los 65 ya no eres apto, y algunas personas se quedan esperando en la casa a que se les acabe la batería como a un celular, sin hacer nada por recargarse, pero sin moverse mucho para no apagarse pronto.

La sociedad le dice la los hombres que si a los treinta no eres gerente te fregaste, eras el modelo de última generación y nadie te compró. En el caso de las mujeres, si a a los treinta no estás casada o con novio estable, ya nadie te va a querer, los hombres van a buscar un modelo más nuevo.

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Imagen de pixel2013 en Pixabay 

La sociedad nos impone tantas ideas, nos programa de tantas maneras para hacernos creer que  ya no servimos o ya no podemos hacer ciertas cosas por tener tantos años. Frases como:  “Ya no está en edad de tener hijos, los amigos de su hijo van a creer que es el abuelo”;  “Ya no está en edad de usar vestido sin mangas, se le ven feos los brazos”; “Ya está muy viejo para cambiar de trabajo, nadie lo va a contratar”; “Ya se le pasaron sus mejores años”. Estas ideas son programas estafadores, que nos convencen de vivir una vida mediocre, en la que no buscamos lo que realmente queremos porque ya se nos pasó el tren, o porque otros lo han hecho antes que nosotros.

¿Ubican a Hugo Zepeda? Es una figura chilena, que fue diputado en su juventud, entró luego al sacerdocio, después de décadas se salió del sacerdocio. Con casi 50 años se casó con su novia de la juventud  y tuvo a su único hijo. A los 75 años se tituló de abogado y hoy hace clases en varias universidades de Chile. ¿Cómo lo hizo? Pues desafiando el pensamiento programado, viviendo su vida sin importarle las críticas, demostrándole al mundo que para lo que otros es tarde para uno es el momento correcto.

Aplaudo a todas esas personas que se unieron y demandaron a Apple y Samsung por hacerles creer que sus modelos de teléfonos ya no funcionaban, aplaudo aún más a todos aquellos que demandan a la vida para que les dé lo que desean sin importarles lo que digan los demás o lo que hagan todos. ¡Un bravo por ellos!

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